Estaba yo tan contento con la última ocurrencia del lumbrera de turno sociata, el cual instaba a los súbditos y demás plebe en general, a que en estas Navidades se apueste por "productos que no son típicamente navideños, pero que se encuentran a precios razonables", como por ejemplo el conejo...
Profundizando en la noticia en busca de más información, mi atención se centraba en averiguar si el consumo del producto recomendado, entraría con la cartilla de la Seguridad Social, o si estaría subvencionado con alguna partida presupuestaria, merced al flamante superávit económico.
Y es que vamos tan sobrados en este país, que nuestros flamantes ministros se permiten el lujo de dejar propinas de 1€, cuando se toman un café en club social de la esquina.
Cuál fue mi sorpresa al terminar de leer la noticia, y darme cuenta de que en realidad el conejo al que hacían referencia era el:
Y es que vamos tan sobrados en este país, que nuestros flamantes ministros se permiten el lujo de dejar propinas de 1€, cuando se toman un café en club social de la esquina.
Cuál fue mi sorpresa al terminar de leer la noticia, y darme cuenta de que en realidad el conejo al que hacían referencia era el:
Mamífero del orden de los Lagomorfos, de unos cuatro decímetros de largo, comprendida la cola. Tiene pelo espeso de color ordinariamente gris, orejas tan largas como la cabeza, patas posteriores más largas que las anteriores, aquellas con cuatro dedos y estas con cinco, y cola muy corta.
Vive en madrigueras, se domestica fácilmente, su carne es comestible y su pelo se emplea para fieltros y otras manufacturas.
Menudo chasco, yo creía que se referían al consumo de conejitas Playboy, ya se había disparado mi imaginación viéndome rodeado de exuberantes conejitas de largas piernas, embutidas en cortos y ajustados vestidos a lo Santa Claus. Al final resulto ser una recomendación culinaria, para contener el gasto y que no se disparen los precios, en estas fechas de consumo frenético.
No negareis que semejante anuncio puede dar pie al error, más aun en estas fechas en las que muchos ciudadanos tienden a sentir algo de soledad y frío.
No negareis que semejante anuncio puede dar pie al error, más aun en estas fechas en las que muchos ciudadanos tienden a sentir algo de soledad y frío.

Eso sí, apuesto que entre la clase política que ostenta el poder, el consumo de semejante "manjar" peludo brillara por su ausencia durante estas entrañables fechas, posiblemente tenga más éxito el consumo del mamífero no peludo, aunque dependiendo de la orientación sexual de algunos sujetos, igual lo prefieren con pelo y sobre dos patas.

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