El Acuerdo de Annapolis

jueves, noviembre 29, 2007

Hoy, sexagésimo aniversario del establecimiento del Plan de Partición para Palestina, fue un día estupendo para comentarles lo que muchos ya saben y hasta ya sabían de antemano. Que por fin han llegado todos a un acuerdo en la Cumbre de Paz para Oriente Medio de Anápolis Maryland, Estados Unidos. Y el acuerdo es, que se comprometen a llegar a otro acuerdo. Más adelante. Es decir, han acordado que ahora mismo no van a acordar nada, pero sí el año que viene. O puede que no. Y hasta puede que nunca. Fíjense. Después de todo lo que hemos pasado dándole vueltas a lo que quieren, lo que esperan y lo que saldrá de unos y otros en la dichosa Cumbre Annapoliense.

Los árabes además, han concluido que por más que miran el mapa, no ven por ningún lado un solo Estado vinculado a su identidad, y es por ello que no aceptan a Israel como Estado Judío. De lo que se deduce que han ido a Anápolis a tratar
con un Estado que no quieren que exista, para crear un Estado que tampoco quieren crear.

Así que bueno, mucha gente se preguntará por qué van estos líderes de Occidente a las conferencias de Paz para volverse sin la Paz, y con esa cara de entusiasmo, encima. Y otra gente pensará que no, que hacen bien. Que yendo a todas las cumbres buenrollistas una y otra vez y haciéndose fotos y estrechando manos
- cuando les dejan estrecharlas-, al final siempre puede resolverse algo.




Pero qué se va a resolver cuando los árabes piden sin ofrecer y Occidente ofrece sin pedir, buscando consenso o “aliados”, aunque sólo sean temporales. O buscando el aislamiento –creerán ellos- a los chiíes ayatolas, por su amenazante postura y su conexión con Hamas, Hezbollah y las escabechinas de Iraq. El rollo apaciguador de siempre para ganar tiempo y a la vez perderlo. Y para firmar un papel fingiendo una equidistancia moral entre ambas partes que ya suena a cachondeo.

Y todo eso teniendo Olmert en juego a un país entero y sabiendo que de vuelta a casa se encontrará con otra colección de misiles en la puerta. Sabiendo, en definitiva, que los planes y la mentalidad jihadista de aquellos con los que pretenden negociar, son algo innegociable.

3 comentarios:

Isle dijo...

Israel siempre ha cumplido los pactos alcanzados, incluso con sus enemigos de siempre. Pero pocas veces la buena voluntad hebrea, ha sido correspondida con la misma moneda.
Soy tremendamente exceptico con el acuerdo de Annapolis, mas aun teniendo en cuenta que el soldado Gilad Shalit, todavia esta en manos de jihadistas.

Rabbateur dijo...

Exactamente: si previamente no reconocen la existencia y el derecho a existir de Israel como Estado... ¿qué quieren negociar con los moros? ¿el día en que han de abandonar todo Eretz Israel y regresar a la Diáspora?

Repito lo que siempre digo: el mayor defecto de los judíos es el mismo, como buenos occidentales que son, que tenemos en occidente. Esa hipócrita e imbécil idea de que pueden reciclarse a los criminales.

Espero que no sea demasiado tarde cuando nos demos cuenta para ninguno de quienes nos sentimos occidentales.

Un articulo de mucho nivel, Cruzcampo; te felicito por tu lucidez.

Saludos liberales.

P.D.: Isle... mucho me temo que el pobre de Gilad pasó a mejor vida el mismo día en que fue capturado. Conociendo a los moros, no puedo creer -aún intentándolo- que hayan sido capaces de respetar su vida.

cruzcampo dijo...

Gracias Rabbateur, me gustaria ser lucido ( con acento en la U) a todas horas.
Annapolis es una forma de apaciguamiento entre el mundo islamico y Occidente con una moneda de negocio, que es Eretz Israel y su desjudaizacion. Desde muchas mentes pensantes esto es un tramite y aun no se ha aprendido que todos los problemas con la jihad estan en la puerta de todas las casas. Y hasta que eso no se asimile, no hay nada.